La importancia de elegir un buen papel para nuestros diseños

En algunos casos, el papel es solo un soporte para plasmar la información y se le presta muy poca atención al papel en sí mismo. Así que la opción obvia será la elección de un papel común. Pero hay ocasiones en que se busca lograr el impacto total del papel impreso. El papel, entonces, se convierte en una parte clave de todo el mensaje – el tacto, la tonalidad, el medio ambiente y la forma en las imágenes se reproducen tienen que interactuar.

Si la elección del papel no es la correcta, todo el concepto se puede echar a perder. Por otro lado, la elección perfecta del papel puede reforzar el propósito de todo el contenido y la suma total que puede ser mayor que la suma de cada parte individual.

A la hora de elegir el papel para una producción gráfica, hay dos perspectivas principales a tener en cuenta: los criterios técnicos necesarios para garantizar la funcionalidad y, lo más subjetivo, cómo encaja el papel en la idea del producto final. Hay, por supuesto, otras perspectivas, como el precio y la disponibilidad, etc., pero el objetivo de esta guía consiste en centrarse en el papel en si mismo.

ELECCIÓN DE LA TONALIDAD

Los blancos y cremas son tonalidades muy habituales en el papel. Pero lo más habitual es que el papel sea de color blanco, que suele presentar diferentes niveles de un tono ligeramente azulado. El tono azul del papel blanco a menudo da una impresión un poco más fría que un papel de color crema, con un tono amarillento más cálido. El papel blanco permite un mayor contraste en las imágenes. Un papel de color crema se considera más cómodo para leer, y por eso la mayoría de las novelas están impresas en esa tonalidad.

La tonalidad del papel que nosotros percibimos es en realidad un reflejo de de la luz ambiente en el papel. Esto significa que las condiciones de iluminación van a afectar notablemente a la tonalidad que percibimos. Por lo tanto, siempre es una buena idea tener en cuenta dónde se utilizará el papel impreso y poner a prueba el papel en diferentes condiciones de iluminación, por ejemplo, la luz del día, un tubo fluorescente y una bombilla. Notará una gran diferencia al cambiar la luz. Tenga en cuenta que las mediciones de la tonalidad, tales como el brillo ISO, y blancura CIE, no cubren todos los aspectos de color de un papel y , por lo tanto, la comparación visual entre el papel debe reforzar su decisión final.

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EL TACTO

Uno de los aspectos más importantes y comentados del papel es la sensación física. El tacto del papel puede, por supuesto, significar cosas diferentes para diferentes personas. Sin embargo, en términos sencillos, es la sensación que transmite el papel cuando alguien lo toca o lo sostiene en la mano. Puede ser cálido o frío, suave o rugoso al tacto, blando o rígido, grueso o delgado.

Lo primero que notará al tocar un papel es si es cálido o frío. Esta es una reacción física inconsciente a cómo las diferentes superficies del papel alejan el calor de nuestros dedos y aunque resulta obvio, no siempre se tiene en cuenta. El papel no estucado es un material de fibra de madera y, por lo tanto, se percibe como más cálido. El papel estucado, en cambio, tiene una superficie de minerales y se percibe como más frío.

Un tacto natural, agradable, resistente o abrasivo son palabras que usamos para describir la sensación del papel. Sin embargo, es la rugosidad lo que solemos tratar de plasmar en palabras. Una superficie lisa se considera a menudo que tiene un toque más exclusivo, mientras que una superficie más rugosa tiene un tacto más natural. La rugosidad de la superficie afecta también, en cierta medida, a las imágenes impresas y será ligeramente más difícil conseguir un buen resultado en un papel muy rugoso. Sin embargo, una superficie rugosa a menudo dota a la imagen un carácter muy especial.

La estabilidad, la rigidez y el espesor percibido dependerán, todos ellos, del espesor real del papel. Papeles que contienen los mismos gramajes se pueden producir en diferentes espesores, es lo que conocemos como niveles de volumen. Un papel más voluminoso tiene un espesor mayor, de un gramaje determinado, y parecerá más estable y resistente que un papel con un volumen bajo. El espesor de un papel también le dará una impresión diferente de la percepción de solidez del material impreso. Si el espesor es demasiado bajo, la sensación será de un papel flexible y de calidad inferior. Si es demasiado alto, puede tener un tacto desagradable y puede hacer que no sea cómodo abrir un libro o un folleto con esas páginas.

Lo más habitual es que el formato del material impreso, en términos de altura y anchura, esté bien definido. Sin embargo, el espesor también afecta en gran medida a nuestra impresión inicial. Un folleto grueso y pesado y otro fino y ligero comunicarán cosas diferentes. No debería ser demasiado difícil lograr la mejor impresión posible mediante la elección del gramaje, el espesor y el volumen adecuados.

LA IMAGEN Y EL PAPEL

Entonces, ¿cómo quedarán las imágenes impresas en los distintos tipos de papel? Es una buena pregunta que uno debe hacerse al iniciar el proceso. Y obtendrá las mejores respuestas observando buenas referencias impresas para esa calidad en particular. Se debe confirmar que se logra la más alta calidad en la reprografía e impresión, de lo contrario podría tener una impresión equivocada de las opciones que dispone. Cuando uno esta buscando el tacto deseado, es importante saber como los tipos de papel afectarán a las imágenes impresas. Por ejemplo, los papeles estucados y no estucados mostrarán los colores de muy distinta forma. Hablaremos de ello en más detalle más adelante en esta guía.

Otro factor que afecta a las imágenes es la tonalidad del papel. El color básico del papel le dará una cierta tonalidad a la imagen. Por ejemplo, un papel con una tonalidad amarilla dará una sensación un poco más cálida, y un tono de azul una ligeramente más fría. Del mismo modo, el azul aumentará la sensación de blanco y con frecuencia ofrecerá un mayor contraste.

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EL TEXTO Y EL PAPEL

Ya hemos mencionado que el papel color crema se considera que es más fácil de leer. Varios estudios han demostrado que esto es cierto, y el texto en negro con un buen contraste sobre un papel crema permite mantener los niveles de concentración por un periodo más largo de tiempo, resultando más descansado para los ojos. Las reflexiones especulares del papel resultan sumamente molestas al leer el texto. El papel estucado tiene un cierto nivel de brillo, que se encuentra en las especificaciones técnicas. Este valor da información sobre el reflejo real en un ángulo específico – cuanto mayor sea el valor, mayor es la reflexión. El papel no estucado tiende a no reflejar directamente debido a que la luz se dispersa mucho. La ausencia de reflexiones mejora la legibilidad en mayor medida. En la mayoría del material impreso, hay una combinación de texto e imágenes. Por lo tanto, debe considerar si la importancia del texto es mayor que el de las imágenes, y si lo es, entonces la legibilidad será un parámetro fundamental.

Fuente: CEVAGRAV

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